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Política

Como en 1964, el respaldo militar permitió el intento de golpe en 2022

Así lo evalúan especialistas entrevistados por la Agência Brasil
Lucas Pordeus León – Reportero de la Agencia Brasil
Publicado en 01/04/2025 - 12:18
Brasilia
Brasília (DF) 31/03/2025 - Imagens do golpe de 1964.
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Tanto en 1964 como después de las elecciones de 2022, oficiales militares del Ejército se sublevaron contra la soberanía popular expresada en el voto. En ambos casos, se reveló la comprensión común entre los militares de que ellos deben definir el destino del país al margen de las elecciones populares y tutelar a la sociedad civil.

Esta sería una de las principales similitudes entre ambos episodios, según los científicos sociales consultados por la Agência Brasil. Dicen los especialistas que los dos casos refuerzan la necesidad de reformas en las Fuerzas Armadas.

Entre las principales diferencias están la falta de cohesión de los sectores empresariales para el golpe después de las elecciones de 2022 y la falta de apoyo internacional, especialmente del gobierno de Estados Unidos.

El historiador Manuel Domingos Neto, profesor jubilado de la Universidad Federal de Ceará, destacó que, en ambos episodios, los militares se atribuyeron a sí mismos el derecho de definir el destino de la nación.

“Tenemos el espíritu corporativo que dice que corresponde a los militares, en particular al Ejército, conducir el destino del país. Y esa sensación es la misma en 1964 y 2022. Es persistente. El militar se forma con esta noción desde su entrenamiento”, destacó Neto, quien investiga la historia militar en Brasil.

Carla Teixeira, profesora de Historia de Brasil en la Universidad Federal de Uberlândia, destacó el rechazo de los comandantes militares a aceptar el liderazgo de un presidente civil elegido por la población.

“En 1964, al igual que en 2023, tenemos un arreglo de grupos de poder que intentan bloquear la voluntad popular. El actual comandante del Ejército, el general Tomás Paiva, reveló que el resultado electoral no fue el que los militares querían. Aunque no todos los oficiales se adhirieron al golpe, es un hecho que no aceptaban la figura de Lula”, explicó.

Para Carla Teixeira, doctora en Historia por la Universidad Federal de Minas Gerais, la coyuntura desfavorable impidió que todos los oficiales se adhirieran al golpe. “Dar el golpe es fácil, sostener el gobierno después es el verdadero problema. Los comandantes militares percibieron que no había apoyo ni en la sociedad ni en el extranjero”, dijo.

Protagonismo del Ejército

El politólogo Rodrigo Lentz, quien estudia el pensamiento político del militar brasileño, destacó el protagonismo de los oficiales militares del Ejército como una importante similitud entre ambos episodios.

“En ambos casos, los protagonistas fueron oficiales militares, y no soldados rasos, y la mayoría de ellos del Ejército. La segunda similitud principal es que estos militares se sublevaron contra la soberanía popular expresada en las elecciones, que es el método legítimo para la formación de gobierno”, comentó.

Otra importante similitud entre los episodios fue el fuerte apoyo de los sectores del empresariado agrario. “En 2022 hubo un amplio apoyo de los sectores agrarios a la tentativa de golpe. Como quedó claro después, en las investigaciones, fueron personas del agro quienes financiaron los campamentos, como el propio Mauro Cid [ex ayudante de órdenes de Jair Bolsonaro] delató”, dijo la profesora Carla Teixeira.

Brasília (DF) 31/03/2025 - Imagens do golpe de 1964.
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El protagonismo de los oficiales militares del Ejército como una importante similitud entre ambos episodios. - Frame TV Brasil

Enemigo interno y neoliberalismo

Carla Teixeira agregó que, al igual que en 1964, este grupo que intentó perpetuarse en el poder construyó la idea de un enemigo interno a ser combatido.

“En 1964, en el ámbito de la sociedad, existía la idea de una amenaza comunista. Y hoy en día tenemos la idea del marxismo cultural, la ideología de género, el globalismo, los profesores, los científicos, los artistas, en fin, todos estos grupos fueron convertidos en enemigos por el gobierno de Bolsonaro”, agregó la profesora.

Otra similitud es el proyecto de instaurar una política de corte neoliberal como política de Estado. “Durante el gobierno de Castelo Branco [1964-1967], se instituyeron varias medidas liberales que llevaron a un aumento de la desigualdad social, como la eliminación de derechos laborales”, evaluó.

La historiadora destacó que, en el gobierno de Bolsonaro, las políticas de corte neoliberal estuvieron representadas por el entonces ministro de Economía, Paulo Guedes, y por el Proyecto de Nación: Brasil en 2035, lanzado por el Instituto General Villas Bôas, entidad que lleva el nombre de uno de los militares de mayor prestigio en las Fuerzas Armadas.

“Es un proyecto que, básicamente, instaura el neoliberalismo como política de Estado. Se contemplaba el cobro de mensualidades en las universidades públicas, el cobro de mensualidad en el SUS [Sistema Único de Salud] y así sucesivamente. Esto revela mucho sobre la adhesión de los militares a un proyecto neoliberal”, completó.

Diferencias

A pesar de las enormes similitudes, existen muchas diferencias entre el golpe de 1964 y el movimiento golpista que culminó el 8 de enero de 2023. El especialista Rodrigo Lentz destacó que, en 1964, el mundo estaba en plena Guerra Fría y existían movimientos revolucionarios en América Latina.

“Estaba la Revolución Cubana de 1959. Además, había una gran novedad en el proceso electoral y una gran inestabilidad. Todos los resultados electorales fueron cuestionados, hubo sublevaciones militares, siempre de extrema derecha. El escenario era muy distinto, los analfabetos no votaban, Brasil todavía estaba en proceso de urbanización”, recordó Rodrigo Lentz.

Ahora, en 2022, el contexto es otro. “Veníamos de cierta estabilidad político-electoral, con sucesivas alternancias de poder y reconocimiento de los resultados. Cierta regularidad partidaria. Y también tenemos hoy una sociedad democrática que se ha desarrollado y fortalecido, lo que marca una diferencia con el período pre-64, cuando Brasil aún estaba en los inicios de la construcción de su sociedad civil”, agregó.

“Baño de sangre”

El historiador Manuel Domingos Neto también evalúa que la conciencia democrática actual de la sociedad brasileña difiere del período pre-1964. “Por más frágil que sea la conciencia democrática brasileña, ella existe, y existe, inclusive, como fruto de la resistencia a la última dictadura”, dijo.

El especialista resaltó que los recuerdos de la última dictadura fueron reavivados, y esto desfavoreció el reciente movimiento golpista, citando, como ejemplo, el éxito de la película Aún Estoy Aquí, que trata sobre aquel periodo.

“Existe esta amplia resistencia de la sociedad. Los brasileños que no conocen lo que fue la dictadura, por otro lado, saben lo que es la libertad. Viven en las ciudades, no es como en el pasado, cuando Brasil era esencialmente rural. Esto marca la diferencia. Para mantenerse en el poder, el baño de sangre tendría que ser muy grande”, analizó Manuel Domingos Neto.

Apoyo de EE.UU.

La profesora Carla Teixeira citó la falta de cohesión de los sectores empresariales y la falta de apoyo externo como las principales diferencias entre 1964 y el intento de golpe actual.

“No hubo cohesión de la burguesía nacional y extranjera. En 1964, toda la burguesía estaba a favor del golpe. La burguesía agraria, la urbana, las clases medias, los grupos dominantes, nacionales y extranjeros, y contaban con amplio apoyo de Estados Unidos”, dijo.

Esta vez, destacó la especialista, los sectores empresariales estaban divididos. “No se da un golpe sin el apoyo de la burguesía ni de grupos extranjeros, y Bolsonaro no hizo nada de eso. Nadie da un golpe en Brasil sin apoyo de Estados Unidos”, concluyó.